Uuh, uuh, se desgañitaba
chillando desde la grada
y en los saques de banda
la puntería practicaba.
Amenazar no bastaba
arrear una buena tunda
a aquella piel nauseabunda
era en lo que soñaba.
Ir de cacería deseaba
basta de usar la mirada
ni tampoco la pedrada
ahora no disimulaba.
La sangre le estimulaba
daba al negro de mierda
la paliza merecida
en el suelo ni gritaba.
Disfrutó cuando mataba
en honor a su cruzada
la suerte ya estaba echada
y en la cárcel lo pagaba.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada