I
Primero la imaginó
y la baba se le caía
ante tanta simetría.
Ya en vigilia la soñó.
Despierto la deseó
creyendo que ella existía,
se llenó de alegría
y sin dudar la creó.
Su creación disfrutaba,
su dicha era total
y nada más anhelaba.
Era una mujer fatal,
demasiado casquivana
y muy poco angelical.
II
Le torturaban los celos,
no comía ni dormía,
su vida era una agonía
víctima de sus anhelos.
Yo la mando a los cielos,
se dijo en su cobardía,
quedando sin compañía
tirándose de los pelos.
Intenta recuperarla,
no responden los sentidos,
no logra ni
imaginarla.
Ni con juegos atrevidos
consigue que ella vuelva,
se lamenta entre gemidos.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada