Me ofreces sin pudor tus labios rosa
los tomo como preciado manjar
que no puedo dejar de devorar
con mi lengua ardiente y bulliciosa.
Ronroneas de placer tan golosa
que tu apetito temo no
saciar
pese a todo tu cuerpo escrutar
mi boca hambrienta y lujuriosa.
Me estremezco amoroso cuando explotas
y te mueves con sensual cadencia
llevando mi pasión a altas cotas.
No me dejo vencer por la impaciencia
yo ando despacio y tú no te agotas
logrando así los dos la convergencia.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada