dimarts, 7 de juny del 2011

CHARLOT


Yo me reía inocente
con tus tropiezos y andanzas.
Medité de adolescente
con tus sátiras y chanzas.
¡Eras tan irreverente!
Sin bastón y sin sombrero
me emocionaste de adulto.
Encarnando a un barbero
tu discurso rindió culto
a la paz del mundo entero.